HISTORIA DEL MONUMENTO

La abadía de Cluny es fundada en 910 por Guillaume el Piadoso, duque de Aquitania. Este dona sus tierras de Cluny a los apóstoles Pedro y Pablo, sustrayendo así la abadía al poder del obispo y de los señores laicos. Nombra a Bernón primer abad de la abadía. Los monjes deben seguir la regla benedictina.

La abadía de Cluny puede reformar otros monasterios. Enseguida, en una Europa en búsqueda de reestructuración religiosa, la abadía se convierte en un modelo de referencia para muchos monasterios bajo la égida de Cluny.

A finales del siglo XI, la abadía de Cluny representa una referencia indiscutible de la Europa cristiana. Encabeza una red de unas 1400 dependencias monásticas y 10 000 monjes repartidos por toda Europa. El abad Hugo de Semur manda construir una iglesia abacial para representar el poder de Dios sobre la Tierra... y el poder de Cluny. En 1088 se inician las obras de la Maior Ecclesia, la iglesia románica más grande jamás construida, con arcos de 30 metros de altura. Un siglo más tarde se construye el nártex. Así, la iglesia abacial de Cluny, también conocida como Maior Ecclesia o Cluny III, constituye la iglesia más grande de la cristiandad durante casi 400 años.

Abades ilustres se suceden al frente de la abadía durante los siglos siguientes, como Richelieu o Mazarin, pero ya nada logra impedir su progresivo declive. Sin embargo, hacia 1750 se reconstruyen los edificios conventuales, dotándola así de un vasto complejo de estilo clásico. Pero los monjes apenas habitan el lugar, ya que la Revolución estalla poco después de la finalización de las obras. Los monjes son expulsados y diseminados entre las parroquias vecinas; los edificios son declarados patrimonio nacional y se ponen en venta.

La inmensa iglesia es comprada por mercaderes que la utilizan como cantera y desmantelan poco a poco la obra de arte románica.
Los vestigios conservados hoy en día, el brazo sur del gran crucero o el crucero pequeño sur, evocan la inmensidad del edificio. Otros muchos elementos se han conservado: el muro del recinto y sus torres, los edificios conventuales del siglo XVIII, el Farinier, edificio del siglo XIII que actualmente alberga los capiteles de la rotonda del coro de la Maior Ecclesia. El Museo de Arte y de Arqueología presenta múltiples vestigios esculpidos procedentes de la iglesia y del burgo monástico.

Un reportaje en 3D abre la visita de la abadía e invita a descubrir la iglesia abacial reconstituida como en su tiempo de esplendor.